Saltear al contenido principal

Proceso de aplicación a la universidad, explicado por una madre

¡Nuestros hijos se van de casa a la Universidad y, ¿nosotros qué?

 

Esta es una situación que tarde o temprano va a ocurrir. 

 

Nos toca despedir a nuestros hijos. Luego de estar años planificándonos para que puedan cumplir su sueño de estudiar en la universidad, es momento de ver los frutos de todo ese esfuerzo y comenzar el camino.

 

Aunque esto es sinónimo de alegría, no hay duda de que es un momento, emocionalmente, fuerte: ¡Tanto para ellos como para nosotros! 

 

El proceso para llegar a este momento ya es lo suficientemente estresante para ellos y ahora toca hacerse cargo de todas las emociones encontradas con las que nos topamos.  

 

Los padres formamos un pilar fundamental de ese proceso. Hemos sido, somos y seremos en la distancia, los acompañantes y motivadores para que nuestros hijos sigan en el camino hacia sus metas.

 

Conocer las experiencias de otras madres que han pasado por esta situación nos sirve de guía. Por eso invitamos a nuestro Live en Instagram a Marianella Hurtado, asesora de comunicaciones y mamá de dos. 

 

El mayor de sus hijos ya está por graduarse de ingeniería mecánica en la Universidad en San Francisco y llegó a EEUU como estudiante internacional; mientras que el menor, que ya se encuentra encaminado hacia la universidad, vivió el proceso de aplicación a la Universidad, una vez que la familia se encontraba instalada en EEUU.

 

Dos experiencias diferentes que Marianella compartió con nosotros no solo desde el punto de vista administrativo, sino también desde el punto de vista emocional. 

 

Recopilamos algunas de sus anécdotas y consejos, y los compartimos con ustedes en este artículo:

 

Estudiante internacional Vs Estudiante residente

 

El hijo mayor de Marianella ingresó en la universidad como estudiante internacional y esto, según nos contó, facilitó el proceso. 

 

Desde que el joven era un niño, sus padres tomaron la decisión de que estudiaría la carrera en EEUU. Así que fueron preparándolo y preparándose a nivel emocional y económico con tiempo. Sin embargo, Marianella asegura que nunca es suficiente la planificación para esa separación.

 

Evaluaron varias opciones y, finalmente, decidieron que el joven estudiaría primero en un Community College y al finalizar iría a la Universidad (ambos constituirían parte de su formación profesional)

Así llegó a Santa Bárbara, California, donde lo esperaba un primo que fue de mucha ayuda, y luego pasó a la Universidad en San Francisco.

 

El proceso en Venezuela, lo hicieron prácticamente solos, gracias a la experiencia que tenía su esposo que había estudiado la universidad en EEUU. Lamentablemente, la persona a la que contrataron para que los asesorara en el proceso, no resultó ser lo que esperaban. De ahí que Marianella enfatice en la importancia de ser guiados por personas calificadas, para evitarse la pérdida del dinero, del tiempo y los malos ratos.

 

¿Qué pasó con su hijo menor? “Aquí la cosa se complicó”:

 

Ella pensaba que al ser residentes en EEUU, todo sería más sencillo. ¡Y no fue así! El proceso debe empezarse, como siempre les recordamos, desde que está en noveno. Y, aunque Marianella logró encaminar también a su segundo hijo a la Universidad, recomienda asesorarse muy bien, pues el proceso aquí es muy diferente.

 

En cuanto al tema de no tenerlos en casa, mentalizarse 

 

Marianella enfatiza que para la ausencia de los hijos hay que enfocarse en todos los aspectos positivos: “Mi hijo maduró, nuestra relación fue evolucionando. Despedir a los hijos es complicado, pero verlos felices es el gran consuelo”. 

 

Por otro lado,  dedicamos un espacio de la conversación, a hablar precisamente sobre el paso de la adolescencia a la adultez: “Nos daba mucha tranquilidad los valores que le habíamos inculcado, y sabíamos que era difícil que tomara el camino incorrecto”. 

 

Finalmente, Marianella compartió tres consejos producto de su aprendizaje y que considera, harían el proceso de cualquier familia uno más sencillo y fluido: 

 

1- Informarse en todo lo referente a la parte administrativa de las aplicaciones y accesos a la Universidad, especialmente de los “deadline” con suficiente antelación. Preferiblemente desde antes de noveno para que los padres puedan planificar su tiempo y dinero de la mejor manera. 

 

2- Prepararse emocionalmente para el momento en el que los hijos dejen el hogar. 

 

3- Buscar la ayuda adecuada de un “counselor” externo, cerciorándose que sean profesionales comprometidos y que puedan facilitar la experiencia. En su opinión, la personalización del servicio que ofrece un counselor externo, sobretodo para el estudiante hispano que no conoce el sistema, no tiene precio. 

 

Marianella culmina con una reflexión importante: El querer criar hijos independientes que tomen sus decisiones y asuman sus responsabilidades, nos hace creer como padres que podemos soltar el acompañamiento durante este proceso. ¡Nada más equivocado! Si bien son ellos los que toman sus decisiones y hacen lo que tienen que hacer para lograr sus objetivos, el acompañamiento y guía que como padres podemos ofrecerle, hará del proceso uno menos traumático y más exitoso. 

 

Para escuchar la entrevista completa, haz clic aquí: https://www.instagram.com/tv/CDSAgi_AbME/?hl=es-la

 

Si deseas recibir asesoría sobre la aplicación a la universidad para tu hijo ¡estamos para ayudarte! Llena este formulario: https://amsacademics.com/formulario-ams/ y te enviaremos toda la información.

Volver arriba